“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

martes, 24 de noviembre de 2015



Al pan, pan y al vino, vino


Beba con moderación


Parábola quinta (P. Leonardo Castellani)




Llegó, por fin, el fin de mi agria suerte.
Mañana tarde moriré. Estoy cierto.
Hoy ya he sentido el ala de la muerte
Y ya me siento casi olor de muerto.

Mi violín hará pausa en plena fiesta,
Me tirará la manga el compañero:
¡Tercer violín segunda fila orquesta!–
Caerá el violín, el arco y el arquero.

Ridi, pagliaccio! Piccola tragedia!
Ignora el vulgo vil nuestros cadalsos.
Dirán algunos que morí de inedia
Y he muerto a fuerza de oír acordes falsos.

El que una nota falsa pueda herir
De muerte a un pobre músico... Eso es loco.
¿A quién podré escribiendo persuadir
que un hombre cuerdo muera por tan poco?

Empezó hace tres meses. Un chirrido
Oí feroz, que no era la ni sí.
Miré atrás. El Doctor no había oído,
No había oído y me miraba a mí.

Entonces empezó la zarabanda
O no tocaba yo o tocaba bien
Estaba solo en medio de una banda
Y a todo había que decir Amén.

Todo esto es ¡ay! de la ambición el fruto.
Valses y tangos para gente joven
Hacíamos. El Director, que es bruto,
Va y se mete con Bach y con Beethoven.

Dejad que los niños vengan a mí








Democracia=Plutocracia oculta





Un Directorial de Castellani:


Los exabruptos de los nacionalistas jóvenes que dicen: "El liberalismo es un montón de ruinas, el liberalismo ha muerto, el liberalismo ha desaparecido. . . ” me dejan sonriente. ¿Y la USA y su “américan Way of Life”, que quiere imponer y está imponiendo al resto del mundo? La herejía es fructífera cuan­do su impulso dura.
Habrá muerto el liberalismo de Rusó, de Echeverría, y si quieren el de Mazzini y Croce.
El neoliberalismo o neocapitalismo, alabado incluso por Sombart, se nos aparece como un enorme edificio todo cuar­teado por enormes grietas, rellenadas con inyecciones de ce­mento y grapas de acero. Se sigue agrietando, a osadas, pero lo siguen rellenando.
El esquema es el siguiente: existe el capitalismo con una enorme fuerza; y ha surgido frente a él otro monstruo, el co­munismo, que es su contrario mas no su contradictorio; pues ha nacido de la misma (mala) madre y bautizado en la misma pila; bautismo judío por supuesto, si eso existe; o calvinista si quieren.
El capitalismo se defiende con todas armas, desde la pro­paganda hasta la bomba atómica. Para un último caso tienen en su arsenal una bien probada, la "dictadura jacobina”, sangriempapada en la Revolución Francesa y terriblemente eficaz; pues la democracia, como es sabido, abomina de toda dictadu­ra. . . de los otros. Contra ella el comunismo apronta, si es que puede, la "revolución de masas”, o sea la sedición; “que es pe­cado mortal” decía pacatamente Tomás de Aquino. Del choque
destos dos monstruosidades salió otrora la dictadura militar de Napoleón Bonaparte. Y ahora podría salir un dictador del Uni­verso unificado, que en la Biblia lleva el nombre de Anticristo.
“La ruptura satánica del mundo está en vías de realización. Esto el espíritu del mal no lo trata di­rectamente, mas queda oculto tras sus fuerzas ocultas para establecer un Gobierno Mundial liga­do a una pseudo Iglesia universal considerada co­mo su expresión filosófica.
“Desde hace más de un siglo todo un trabajo subterráneo de orquestación de los acontecimien­tos, de zapa a las resistencias, de puesta en sitio de hombres u organizaciones camuflados. . . está enfin dirigido a imponer un día a la humanidad el dominio de la Contra-Iglesia — copiamos de uno destos zahoríes.
Este esquema lo dan ellos como único y necesario; pero otros zahoríes dan otro esquema, a saber:
Capitalismo y comunismo tienen una afinidad profunda, la abolición de la propiedad privada; y en puridad, la abolición de las Cuatro Columnas del Orden Romano, Familia, Propiedad, Ejército y Religión.

MONS. LEFEBVRE FUE CISMÁTICO, SEGÚN LA RADIO CERIANIDAD


Osko. Uno de los pocos no anticristos que quedan.
 Escuchémoslo a él.



Comentamos en rojo un artículo que sólo reproducimos en algunos fragmentos a los fines de que se entienda a qué grado de trastorno mental puede llevar en algunos “iluminados” la posición sedevacantista.

OSKO: EL TIEMPO DEL FINAL

DE RUMORES E INCONGRUENCIAS

En los últimos días algunos sitios web y blogs de distintas procedencias, idiosincrasias, posiciones y talantes se hacen eco progresivamente de ciertos rumores provenientes de fuentes extraoficiales, tanto sea de Menzingen como de estamentos vaticanos, refiriendo como un hecho confirmado que desde Roma ha partido una propuesta que ha aterrizado en los escritorios del actual Superior General de la F$$PX.
Dicha propuesta contendría o representaría una concreta oferta de regularización canónica para la entidad fundada por Monseñor Lefebvre. Los términos de la propuesta no han trascendido aun, pero por parte de la Falsa Resistencia (es decir, los que siguen fieles a Mons. Lefebvre), se ha lanzado toda una campaña (¡!) de denuestos contra la posibilidad y en especial contra los destinatarios de dicha propuesta, puntualmente contra las autoridades de la F$$PX, en especial Monseñor Fellay.
¿Por qué razón esto es así?
Verdaderamente no se entiende. Al menos yo no lo entiendo. (Retórica para excusar su sandio ataque)
Veamos.
Si la propuesta viniese de un VERDADERO PONTÍFICE (tendría que demostrar que hoy la sede está vacante, pero hasta ahora nadie lo ha hecho) y/o de las que son VERDADERAS AUTORIDADES de la VERDADERA IGLESIA (la Iglesia carece de toda autoridad, según los radioceriánicos, excepto la voz suprema de. P. Ceriani que comanda la verdadera iglesia refugiada en una radio y sitio de internet) (quienes vomitan contra Monseñor Fellay lo creen así), muy lejos de apresurarse a denostar dicha propuesta, a quienes la envían y a quienes la reciben y se encuentran en trance de analizarla, ante todo deberían esperar hasta averiguar los términos de la misma.
De lo contrario su actitud es, a priori, CISMÁTICA, objetivamente hablando.
Claro, como que no hubo intentos de capturar a la FSSPX por parte de los modernistas romanos, como si no los conociéramos y ellos puidieran desear una restauración a partir del acuerdo con Mons. Fellay. Este escriba cerianesco dice las mismas cosas que los pro-fellecistas como Pericón…curioso no?
Pero esta es la actitud de Mons. Lefebvre –mucho tiempo antes de Francisco-, que para este escriba sería cismático:

“¿Tomamos la mano que se nos tiende? ¿O la rechazamos? Yo personalmente no tengo ninguna confianza. Hace ya años y años que frecuento este medio, años que me doy cuenta de la manera en que actúan. Yo ya no tengo ninguna confianza”
(Mons. Lefebvre, Fideliter, n°70, julio-agosto 1989, p. 2)

“Yo pienso que, a mi modo de ver, no estamos tratando con gente honesta. Esto es lo terrible, ya no estamos tratando con gente honesta. Antes, cuando yo iba a Roma como delegado apostólico, tenía tratos con gente honesta, con gente que querían el reinado de Nuestro Señor Jesucristo, gente que trabajaba por la salvación de las almas. Ahora esto ya no sucede. Ellos no trabajan para la salvación de las almas, ellos trabajan para la gloria humana de la Iglesia en el mundo, la gloria puramente humana”. (Mons. Lefebvre, Ecône, 4 de septiembre de 1987, Le Sel de la Terre n°31 p. 205-206)

“Por eso todo sacerdote que quiere permanecer católico tiene el estricto deber de separarse de esta Iglesia conciliar, mientras ella no recupere la tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica” (Mons. Lefebvre, Itinerario espiritual p. 31)

“Yo pondría la cuestión en el plano doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pio IX, Immortale Dei Libertas de Leon XIII, Pascendi de Pio X, Quas Primas de Pio XI, Humani generis de Pio XII? ¿Están en plena comunión con los papas y con sus afirmaciones? ¿Todavía aceptan el juramento anti-modernista? ¿Están ustedes a favor del Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo?
Si ustedes no aceptan la doctrina de sus predecesores es inútil hablar. Mientras que no se acepte reformar el concilio considerando la doctrina de los papas que los han precedido, no hay diálogo posible. Es inútil”.
“Así las posiciones serían mas claras”.
Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.  (Mons. Lefebvre, Fideliter, n°66, noviembre-diciembre 1988, p. 12-13)

I$I$






Terroristas



Cambiemos...de caras, no de sistema



Despedida



Frente Para la Derrota



San Felipe Neri




EL padre Felipe sufrió muchas persecuciones de parte de algunos que lo creían loco y fundador de una secta religiosa. Rechazaban sus ideas sobre la confesión frecuente y la comunión diaria.

Antonio Gallonio lo dice así: El padre sufrió varias persecuciones, cuando iba a celebrar a la iglesia de San Jerónimo. Me dijo que aquellos sacerdotes le hacían muchos problemas. Cuando quería celebrar misa, le escondían el misal o el cáliz o una u otra cosa. Una vez, mientras le hacían estos problemas, oró diciendo: “Señor, ¿qué es esto? Yo celebro todos los días para pedirte paciencia y me vienen estas ocasiones para perturbarme”. Y escuchó una voz interior: “Felipe, ¿me pides paciencia? Gánala por este camino que por ello te vienen estos problemas”. Y continuando con grandísima paciencia… todo se arregló.

Para celebrar misa le daban cálices abollados, los ornamentos viejos o misales con hojas arrancadas. Lo que más le hizo sufrir fue la oposición del cardenal Spoleti.

Marcello Ferro declaró: El cardenal Spoleti le hizo muchos problemas, pues decía que el Oratorio era una nueva secta, llena de ambición y soberbia. El cardenal lo hizo llamar. El padre fue solo a ver al cardenal y me encontró en la plaza de San Pedro y me dijo: “Reza a Dios por mí, porque el cardenal Spoleti me ha mandado llamar y no quiere que vayamos a las siete iglesias, ni que se hagan las reuniones del Oratorio, ni que confiese. Reza a Dios para que yo busque sólo el honor de Dios y la salvación de las almas”.

Fue a ver al cardenal y, según fue referido, el cardenal le preguntó:

“¿Qué nuevo modo o nueva secta es ésta llena de ambición y soberbia para llegar a ser grande y sin habernos hecho conocer a nosotros cosa alguna?”. Les prohibimos como superior, bajo pena de desobediencia, que no hagan el Oratorio, ni vayan a las iglesias, ni tampoco confesar. El padre replicó al cardenal: “Yo le digo que ésta es obra de Dios y se ve el fruto espiritual de muchos que cambian de vida, dejan sus pecados y se confiesan con frecuencia. Yo soy hijo de obediencia. Usted me lo prohíbe y yo no lo haré, pero le digo queésta es obra de Dios y no se debe impedir; y trate de cuidarse de la ira de Dios”.

El cardenal entró en cólera, lo llamó ambicioso y lo amenazó. Al momento fue donde el Papa Pablo IV y le refirió lo sucedido y que le había prohibido.

Según Simone Grazzini: Les prohibió a sus hijos espirituales que le acompañaran y, para obedecer, ellos le seguían de lejos para que no pareciera que iban con él.

El padre Domenico Giordani anota: El cardenal Spoleti le dio 15 días de tiempo para no confesar ni hacer reuniones del Oratorio. El padre mandó hacer grandes oraciones a todos sus hijos espirituales. Y Dios quiso consolarlo. Se presentó un sacerdote desconocido. Yo lo vi celebrar misa, llevaba una cuerda en la cintura. Era un hombre de barba negra, flaco y moreno. Este sacerdote le dijo al padre Felipe que no dudase, que Dios lo quería consolar y quería que siguiese con su Obra y que dentro de 15 días moriría el cardenal y sería liberado de sus tribulaciones. Y así fue, el cardenal murió de muerte súbita y el sacerdote, que predijo su muerte, no fue visto más.

También había gente que hablaba contra las charlas que se daban en el Oratorio comentando que se decían ligerezas y ejemplos de santos no bien fundados y otras cosas que indicaban gran ignorancia o imprudencia. El papa envió a dos teólogos dominicos, Maestro Paolini y Maestro Alessandro Franceschi para ver separadamente lo que se decía. El padre Felipe, al llegar este último, le preguntó: ¿Dígame que le ha dicho esta mañana el Papa? Y se lo contó todo, admirándose de saber que iba de parte del Papa sin haberlo dicho a nadie. Sus investigaciones fueron positivas y el Papa se alegró de tener en su tiempo hombres tan llenos de espíritu.

Él supo ganarse a todos sus enemigos con paciencia y humildad. Por eso, Marcelo Ferro dice: He visto con mis ojos que aquellos que antes lo perseguían y calumniaban, después se acercaban a pedirle perdón y él los abrazaba con alegría y fiesta grande; y así quedaban sus amigos y lo tenían por santo.


P. Ángel Peña O.A.R., SAN FELIPE NERI EL SANTO DE LA ALEGRÍA.

Desobedientes (I) –Una historia que sí ocurrió–




De acá


            –«No, siempre fue un tipo sospechoso. Definitivamente, tiene criterios distintos y ve las cosas de otra manera».
            La voz del Supremo se hizo sentir fuertemente en la conferencia de buenos pastores. Estaban tratando por enésima vez el caso de la oveja negra. Habían pasado ya varios meses de su marginación y aislamiento. Pero para ellos seguía siendo un verdadero problema, un dolor de muelas.
            –«Sí –añadió uno de los miembros eternos de la junta–, encima tiene un arrastre increíble con las monjas. Quieren tenerlo como guía y confesor, se escriben mensajes con frecuencia…».
            –«Pero no puede ser –continuó otro–. No se puede permitir esto. Predica distinto de como predicamos nosotros y celebra la Misa también de manera distinta, haciéndose el “espiritual”. Les va a hacer un daño enorme. Y ni hablar de los hermanos en religión, es un pésimo ejemplo».
            La oveja negra era ya un árbol caído y todos hacían leña. Todos aprovechaban para anotarse un punto.
            –«Además, y por sobre todo, es un desobediente. Se mueve solo, sin consultar con el superior –completó uno de los antiguos–. ¡Cuántas veces se lo advertimos! Pero es un pertinaz y siempre siguió haciendo lo mismo».
            El Supremo retomó con firmeza: «Tiene los tres peores defectos que puede tener un religioso: es desobediente, tiene juicio propio y, por consiguiente, es de mal espíritu». Enseguida propuso escribir una comunicación dirigida a todas las casas de ellos y a todos los conventos femeninos por ellos atendidos para poner en guardia ante la real amenaza que significaba semejante monstruo, un personaje el cual, completamente carente de discernimiento, no era capaz de darse cuenta de que era un instrumento del demonio para corromper a la orden.
             En ese momento, golpeó la puerta y entró, pálido el rostro como la muerte, uno de los secretarios de la casa.
            –«¡Se escapó!»– exclamó despavorido.
            –«¿Cómo que se escapó!»– preguntaron y gritaron al unísono los buenos pastores con los ojos desorbitados y sin poder dar crédito a los propios oídos.
            –«Sí, se escapó. Después de ocho meses… calculó que las sábanas le daban la medida, hizo tres nudos y saltó por la ventana. Debe haber sido anoche, pero lo acabamos de notar ahora».
            –«¿No les dije?» –estalló el Supremo en una indisimulable y enfermiza mueca de ira– ¿No se los había advertido? Este fray Juan de la Cruz es incorregible, un soberbio. Siempre lo fue. Jamás supo someterse de corazón a los superiores, no puede superar su dependencia afectiva de las monjas que lo manejan como quieren, sobre todo esa tal Teresa, fundó casas sin preguntarnos antes y sin nuestra autorización, y ahora no acepta la penitencia que, obviamente por caridad y misericordia para darle ocasión de convertirse, le impusimos. No vive la obediencia, no tiene idea de lo que es la vida religiosa».

Bartolomé Paz

viernes, 20 de noviembre de 2015

Con todos se peleó...




De acá

Juan Manuel de Prada

En mi existencia de lector he saboreado muchos deslumbramientos; pero ninguno tan gigantesco y perdurable como el que me proporcionó el argentino Leonardo Castellani. Con legítimo orgullo, puedo confesar que si hoy no soy un escritor sistémico, ni un católico chirle al uso, se lo debo a este gran maldito, que con todos se peleó salvo con Dios; también sin asomo de hipérbole, puedo añadir que, si he mantenido el entusiasmo por mi vocación en medio de tantas zancadillas y puñaladas traperas, ha sido gracias al ejemplo de este escritor duro y precioso como un diamante que supo sobreponerse a todas las penurias y animosidades. Y puede que también conserve la fe gracias a su influjo benéfico. Castellani ha sido mi faro en las noches oscuras del alma, mi consuelo en la tribulación, mi guía en la pesquisa de la verdad, mi profesor de energía, mi protección contra los sobornos mundanos y mi intercesor en el cielo; pues un pecador tan denodado como yo necesita un abogado tan pugnaz como Castellani.

Apasionado polemista, detractor implacable de la modernidad y de toda su cochambre ideológica, Castellani es sobre todo un campeón de la ortodoxia, que como ya sabemos es la única forma de heterodoxia que nuestra época repudia. Resulta, en verdad, sobrecogedor, que un escritor tan formidable haya sido confinado en los desvanes donde se pudren los escritores prescindibles; y tal confinamiento lo ha consumado la canallesca cultura sistémica, pero también -no nos engañemos- la desidia de los presuntos «buenos». Castellani se distinguió por sostener -y no enmendar- aquellas posturas estéticas, filosóficas o religiosas que los repartidores de bulas del cotarro cultural han decidido demonizar; las mismas que por respetos humanos, allanamiento ante el mundo o cobardía propia de eunucos muchos católicos (incluidos los que gastan báculo) no se atreven a defender. Aunque, para ser del todo sinceros, esta condena en muerte no es muy distinta de la que Castellani soportó en vida: expulsado de la Compañía de Jesús, sufrió todo tipo de tropelías, hasta morir viejo y achacoso, sin más refugio que unos pocos fieles que lo confortaron en la desdicha y la lealtad acérrima a sus dos vocaciones -la sacerdotal y la literaria-, íntimamente desposadas entre sí.

Terrible polemista

Nacido en 1899 en Reconquista, un pueblo santafesino, Castellani era hijo de emigrantes italianos. Su padre, un periodista librepensador, halló la muerte en una confusa trifulca con policías corruptos; es posible que este hecho marcase su carácter, misántropo y un poco neurótico. Por influjo de su piadosa madre, Castellani ingresa en la Compañía de Jesús en 1918; y la Compañía, que descubre enseguida sus dotes extraordinarias, lo envía a estudiar a Roma y a la Sorbona. En estos años de brillo y cosmopolitismo, Castellani prueba sus primeras armas literarias, que abarcan casi todos los géneros: volúmenes de relatos como «Martita Ofelia y otros cuentos de fantasmas» (con joyas que nada tienen que envidiar a los escritores más renombrados del género fantástico) o «Las muertes del padre Metri» (una especie de Padre Brown santafesino), así como sátiras y colecciones de artículos como «El nuevo gobierno de Sancho» o «Las canciones de Militis», en las que junto a una cultura ecuménica Castellani revela dotes de apologeta consumado y temible polemista, dotado de un estilo vibrante y un humor socarrón de estirpe cervantina que le permite derribar los espesos muros de la mentira como si estuviesen hechos de alfeñique.

Son años en los que Castellani prodiga su pluma en las publicaciones más variopintas, exponiendo ideas disolventes, lúcidas hasta la imprudencia, que le van ganando una legión de enemigos, tanto entre las sotanas como entre los mandiles. Si sus comentarios políticos son tan luminosos como devastadores, sus ensayos religiosos fustigan sin melindres el vicio del fariseísmo y la sosería de una Iglesia resignada a la inanidad; y nada tan regocijante como sus artículos de crítica literaria, donde pone como chupa de dómine a todos los santones del canon, desde el tostónico James Joyce al señoritingo Borges.

En todas estas obras, Castellani muestra una hondura intelectual y una capacidad admirable para provocar en la inteligencia un movimiento de adhesión gozosa (o de rechazo fulminante, si la inteligencia está infestada de paparruchas políticamente correctas). Y es que nuestro autor era eso que los franceses llaman un «maître à penser», alguien que, a través de sus reflexiones, no sólo nos invita a pensar, sino que vertebra y muscula nuestros pensamientos; alguien que no sólo acicatea nuestra inteligencia, sino que la nutre, la robustece, la dota de un andamiaje robusto y, a la vez, la impulsa por caminos nunca antes transitados.

Con razón un escritor tan peligroso ha sido execrado igualmente por los impíos, los esnobs y los meapilas, y tanto en la vida como en la muerte…


El vino de la casa



¿Infip o Infipltrados?



“Hay que evitar un vicepresidente maoísta.
 Decidido: votemos a Macri”.


¿CÓMO ES POSIBLE QUE ESTOS QUE SE DICEN CATÓLICOS, NACIONALISTAS Y, BUENO, “FILÓSOFOS”, AHORA RESULTA QUE AFIRMAN QUE VAN A VOTAR A ESTE TIPO, A MACRI?
¿SERÁ EL MAL MENOR?

¿PARA ESO LES SIRVEN LAS TERTULIAS NACIONALISTAS, LAS IMPORTANTES CONFERENCIAS Y LOS CURSOS DE FILOSOFÍA? 




“…al cerrar el rito de casi una hora, el candidato presidencial pidió a la madre tierra "sabiduría y fortaleza para conducir al pueblo argentino por el buen camino", en caso de imponerse en las elecciones del próximo domingo”.(Diario InfoBAE).



EL ANÁLISIS DE LOS CANDIDATOS DE MACRI
(OJO: SON INTERCAMBIABLES CON LOS DE SCIOLI)

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Cambiemos (PRO/UCR)
Diputados: 1°) Fernando Niembro, 2°) Silvia Lospenatto, 3°) Emilio Monzó, 4°) Miguel Bazze, 5°) Samantha Acerenza, 6°) Eduardo Amadeo, 7°) Alejandro Echegaray, 8°) Paula Urroz, 9°) Daniel Lipovetzky, 10°) Sergio Buil
El radical Bazze firmó el proyecto de aborto de la “Campaña por el Derecho al Aborto”. Samantha Acerenza es una funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social porteño que usó en su perfil de Facebook una foto suya con la bandera LGBT. Amadeo votó en contra de “matrimonio igualitario” pero a favor de Identidad de género y eutanasia pasiva. Daniel Lipovetzky cofirmó el proyecto de Ley antidiscriminatoria porteña de la activista lésbica María Rachid.

CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES

Elige 12 diputados nacionales.
Cambiemos (PRO)
Diputados: 1°) Patricia Bullrich, 2°) Pablo Tonelli, 3º) Marcelo Weschler, 4º)  Cornelia Schmidt-Liermann, 5º) Álvaro González, 6) Juan Villalonga, 7°) Anabella Hers Cabral, 8°) Jorge Garayalde, 9°) Marcelo Iambrich, 10°) Alejandra Caballero, 11°) Maximiliano Vallejos, 12°) Ariel Alvárez Palma.
Bullrich votó a favor de la Ley de educación sexual, de “matrimonio igualitario” y de un proyecto que intentaba modificar la Ley antidiscriminatoria para incluir “identidad de género” y “orientación sexual” y penalizar a los que promueven el orden natural. Tonelli hizo alegatos a favor de la familia y vida cuando integró la Bicameral que estudió el proyecto de reforma del Código Civil pero votó a favor de la Ley de Educación sexual y de la de Ligadura de trompas. Schmidt-Liermann votó a favor de Fecundación artificial en el 2014.

NOTIVIDA, Año XV, Nº 990, 19 de octubre de 2015



Ganador del balotaje.



La religión de la República




De acá

Conciencia 1: “Que no lo publiques”.

Conciencia 2: “Que sí; que debes publicarlo”.

Conciencia 1: “Que te digo que no lo publiques”.

Conciencia 2: “Que sí”.

Conciencia 1: “Que no es correcto”.

Conciencia 2: “Que es la verdad y no ofende a nadie”.

Pues ahí vamos.

La República y sus ideales laicistas, hoy representados por el caricaturista y dibujante que formó parte del staff de la revista Charlie Hebdo, Joann Sfar difundió sus ideas con respecto al atentado que provocó más de un centenar de muertos en París.

¿Qué sostiene allí este hombre que, por “suerte” o “gracia de Dios” -como quieran llamarle, pues da igual en este caso- zafó del primer atentado? Agradece las oraciones de la gente pero se mofa al mismo tiempo de todos al decir: “no necesitamos más religión”.

Si en algo tiene razón el caricaturesco personaje es que “no necesitamos más de ESA religión”, es decir, la religión del laicismo republicano y ateo que, junto con gran parte de la progresía católica, se difunde a diestra y siniestra con gran hipocresía.

Necesitamos, en cambio, la religión verdadera, la de Jesucristo, Dios y hombre que nos mandó evangelizar y no tolerar cuanto se le ocurra al hombre contra él mismo y contra Dios.(ES DECIR QUE TAMPOCO NECESITAMOS LA RELIGIÓN MODERNISTA DE FRANCISCO. Nota CRM)

A esa religión “republicana”, vayan estos versos de nuestro genial Anzoátegui (jansenistas y rigoristas abstenerse):

Si pública es la mujer
que por puta es conocida
república ha de ser
la mujer mas corrompida.
Y siguiendo el parecer
de esta lógica absoluta
todo aquel que se reputa
de la República hijo
debe ser a punto fijo
un hijo de una gran puta…

Que no te la cuenten…
P. Javier Olivera Ravasi


AGREGA CRM:


El tipejo ese de Charlie Hebdo, al que Dios le tuvo misericordia y lo dejó con vida para darle más oportunidades de que se arrepintiera, menta ahora el lema latino de París, originalmente dado para la Iglesia, según parece, y cree que París no se hundirá por puro acto de magia, así él podrá seguir practicando sus sinvengüenzadas. No aprendió un comino, de tanto fluctuar sus asentaderas sobre diversos y variados manfloros como él –pues en eso seguro es democrático como el que más, este Charlie- . Pero sin la fe católica París desaparecerá bajo la media luna, en medio de sus depravaciones. ¿No se produjo el atentado principal en un teatro de “bataclanas” y en medio de un concierto de rock? Y quizás este degeneradito –que como vemos en la foto adjunta confiesa desde una remera ser “gitano, judío y homosexual”, todo eso junto, tal vez muy contento acepte ser promiscuado por algún sultán que lo tendrá de esclavo sexual a pura fusta. Entonces, lamentablemente para él, no podrá publicar más dibujitos.


Joann Sfar. No quiere oraciones, sino que lo sigan sodomizando. Si hay algo que necesita precisamente son oraciones y aunque sea un gramo de verdadera religión. Quizás para él como para Francia, si no escarmientan ahora, ya sea demasiado tarde.



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