“Vivamos la milicia del cristianismo con buen humor

de guerrillero, no con hosquedad de guarnición sitiada”.

Nicolás Gómez Dávila

viernes, 28 de abril de 2017

El buen pastor




Salmo de Bernardo

Francisco es mi pastor, en Roma nada me faltará.
Él me hace reconocer como católico,
me conduce a manantiales que reconcilian,
confortando mi ambición.
Me guía por tortuosos senderos,
para gloria de su nombre.
Aunque atraviese oscuros pasillos,
no temeré ninguna excomunión,
porque Francisco va conmigo.
Su bastón y su sonrisa me infunden confianza.
Para mí él dispone una prelatura
ante los ojos de los modernistas.
Unge con elogios mis oídos,
mi pecho reboza.
Su bondad y misericordia me seguirán
todos los días de mi vida
y moraré en nuestra sede de Roma
hasta que llegue el Gran Castigo.




La Francia masónica, laicista, republicana


“No me queda más que esto para mantenerme en pie”.


“-¿Pero ella está moribunda?
-En realidad ella está muerta, pero hacemos como si ella viviera todavía”.


Emmanuel Macron: anticristiano, masón, homosexual, banquero: el hombre de Rothschild para castigo de la Francia.


miércoles, 5 de abril de 2017

MATRIMONIOS Y ALGO MÁS




¡Ya pueden casarse!

Sepa por qué leyendo esto


NEO-FSSPX O LA CONJURA DE LOS NECIOS



Blogueros y foristas neofraternitarios, en medio de un tembladeral.
El malo de la película se llama “Mons. Williamson”.


necio, a. adj. Ignorante, que no sabe lo que debería saber.
Imprudente o falto de razón.

La FSSPX, copada por los liberales, es hoy día un tembladeral. Una nueva medida “misericordiosa” por parte de Roma no hace más que apretar más y más a la Fraternidad bajo el poder de los modernistas. Francisco es un zorro muy astuto que con la nueva medida (“concesión legal de los matrimonios a celebrar en la Fraternidad, con los requisitos a cumplimentar”, ver acá) se mete de lleno en las iglesias de la Fraternidad, a través de sus curas diocesanos modernistas, a esta altura terriblemente corrmpidos por la nueva religión que exalta y “anima” al hombre. ¿Jugada de “Jaque-Mate”, como dicen algunos?

Lo llamativo es que las únicas voces que se levantan para decir algo, son las de los necios, fatuos e hipócritas que salen a defender a la Fraternidad. Esto es lo que queremos destacar, para que se comprenda la gravedad de la situación en que se encuentra la congregación que dirige el obispo Felé. Los obispos y sacerdotes de la Fraternidad, permanecen mudos. Los blogueros y escribas continúan su actividad dedicándose a rencillas y escaramuzas sobre “nacionalismo”, “línea-media” y “a ver quién es el más fuerte, el mejor peleador, el mejor cazador”, creyéndose más avispados, mejor formados, más atentos, mejor posicionados que los otros, cuando en realidad los están engatusando y metiendo en una trampa, mientras ellos juegan como chiquillos a la mancha.

Dijimos arriba que los que salen a defender a la Fraternidad (¡pobre Fraternidad, cómo cayó!) son los hipócritas. Está claro: ellos atacan con insensatez, sin argumentos, tildando casi de “nazi” a Mons. Williamson (precisamente, a quien no se ha cansado de avisar desde hace muchos años que la traición que está ocurriendo en la Fraternidad podía consumarse), a la vez que se ufanan anunciando una y otra vez que “rezan por él”. ¿Rezarán para que se calle la boca, para que vuelva a la Fraternidad, para que se sume a la traición de Mons. Felé? Primero avisan que son tan buenos que rezan por Mons. Williamson. Luego, lo insultan, calumnian y arrojan improperios sobre su figura. Sin ninguna clase de argumentación ponderable.

Pero veamos: dice el Catecismo Romano del Concilio de Trento que Dios rechaza las oraciones de los hipócritas. Leamos: “Tampoco oran en espírtu los hipócritas, de cuyas costumbres nos aparta Cristo nuestro Señor en los términos siguientes: “Cuandom oréis, no seáis como los hipócritas, que de propósto se ponen a orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, al contrario, cuando vayas a orar, entra en tu asposento, y, cerrada la puerta, ora en secreto a tu Padre, y tu Padre, que ve lo secreto, te premiará en público.” (Parte cuarta, Cap. VIII, 5).

Pero acá lo que hay que destacar es que podrían rezar, como dicen, por Mons. Williamson todas las veces que quieran, sin por eso utilizar esa acción como escudo de defensa para después lanzarse sobre él ramplonamente. Que recen bien, en espíritu y verdad, que respeten la verdad, y luego entonces podrán, si están en desacuerdo con el obispo, plantear sus objeciones, pero eso sí, demostrando que la Fraternidad no ha cambiado, que no ha claudicado, que no está yendo contra lo que siempre proclamó.

Si desean informarse acerca de estas cosas, hay suficiente material en diversos blogs de la Resistencia, para que no queden ningún tipo de dudas.

Pero si simplemente van a insultar, no sean hipócritas. Insulten y calumnian sin ponerse el trajecito de beatos. A esta altura, es demasiado ridículo.





SABIDURÍA




Proverbios 26, 12

CONTRA EL ERROR Y SUS AGENTES




“La máscara es condición necesaria de todo error. El error desenmascarado sería destruido en el mismo instante”, escribió Ernest Hello en “El hombre”.


Cuando a Louis Veuillot le reprochaban su vehemencia contra los fautores del error, decía: “Prefiero ir al purgatorio por mi calor que al infierno por mi tibieza”.

martes, 21 de marzo de 2017

El secreto gigantesco del cristiano




PARÁBOLAS DEL INICIO DE LA IGLESIA
(Mt. IX, 14; Mc. 11,18; Le. V, 53)

R. P. Castellani


-"¿Por qué tus Discípulos no ayunan como ayunan los de Johanan y también los Fariseos?" Jesús respondió con tres cortas parábolas que están en los Tres Sinópticos; en Lucas más largas. Hizo el escudo de armas, o el "emblema" de la Iglesia que Él fundaba: era una cosa "nueva", como el vino nuevo; y era una cosa festiva, fiestera, festejera, como unas Bodas. No había venido solamente a continuar la Sinagoga, sino a cambiarla; y la predicación de Juan era sólo una vigilia, una preparación a las Bodas. "El hombre debe echar el vino nuevo en odres nuevos". Los que beben el vino viejo no quieren el nuevo, y dicen: "El viejo es mejor".

Los rasgos de la nueva sociedad religiosa que surgía, alegre y diferente, puestos en emblema... El lenguaje de los emblemas, símbolos y cifras es la lengua "de los héroes", de la edad épica de los pueblos, y eso son las parábolas: comenzaba la gran epopeya cristiana, después de cinco siglos de pesado estancamiento, en que la Sinagoga había ido hundiéndose lentamente, como en un pantano; en que Israel había ayunado de profetas, de sabios y de santos. Rompía una aurora nueva fresca y belicosa y un idioma nuevo.

El filósofo Giambatista Vico divide la vida de los pueblos en tres estadios: la edad de los dioses, la edad de los héroes y la edad de los hombres, caracterizadas por tres lenguajes diferentes; después viene la degeneración y la muerte. La edad de los dioses, o religiosa, tiene un lenguaje sagrado que no entiende el pueblo; la edad de los héroes, o épica, se expresa por símbolos o emblemas, como por ejemplo los blasones y escudos de armas medievales; la edad de los hombres, o democrática, tiene un lenguaje llano para todos igual, un "dialecto".(1) Es curioso que en tiempo de Cristo los tres lenguajes subsistían en Palestina: el hebreo antiguo, que conocían solamente los sacerdotes y letrados; el dialecto arameo (que algunos dicen no era dialecto sino lengua, pase) que hablaba el pueblo y habló Cristo; y el lenguaje poético simbólico de la enseñanza profética y rabínica, de que Cristo hizo las "parábolas". Esto parecería indicar que estamos aquí en un momento histórico que es el principio y el fin; en que, como en una semilla, se contiene todo: la "plenitud de los tiempos".

A la pregunta de: ¿por qué no ayunaban? Jesucristo respondió: Ya ayunarán a su tiempo; ahora es tiempo festivo; porque YO estoy aquí: "¿Cómo queréis que ayunen los invitados al convite de bodas mientras está con ellos el Esposo? Vendrán días en que el Esposo les será quitado; y entonces ayunarán, perded cuidado". Y ayunaron ¡altro! Los ingleses dicen que buen matrimonio es aquel que supera el fracaso de la luna de miel. Después de la luna de miel, que necesariamente fracasa, viene lo serio: por de pronto hay que pagar la miel... y la confitería. Los italianos dicen que la mujer tiene solamente dos días felices: el día que sale de la Iglesia para la casa de su esposo; y el día que sale de la casa de su esposo para la Iglesia, con los pies por delante, para ir al cementerio. Los españoles dicen: "Madre ¿qué es casar? - Hija, empreñar, parir y llorar". No es tanto como eso; pero algo hay. Los Apóstoles estaban como en luna de miel; y no les ocultó lo serio que venía después, cuando se retirara el Esposo. Ayuno; y esfuerzo y trabajo y cruz y persecución y muerte; y sin embargo, alegría para cubrir y ahogar todo esto, tomada de la reserva de la primera alegría: porque el Esposo retirado invisiblemente estaría con ellos: alegría secreta.

Los Puritanos del siglo XIX achacaron a la Iglesia que era demasiado fiestera; y los Paganos de nuestro siglo le achacan que es demasiado ayunadora; y ambos tienen razón.

Los Papas ayunaron e hicieron su Ciudad hermosa;

Los Puritanos fiestearon y dejaron sus Ciudades feas, cantó Chesterton cuando estaba en Roma en 1930; jugando con las palabras "fasted" y "feasted". Los paganos de nuestros días, Anatole France (o sea el judío François Thibaud) el tieso y terrible Leconte de Lisle, y la furiosa Madame Ackermann entre otros, dieron en la flor de acusar de "triste" a Cristo, solfeando en diferentes modos y tonos el verso del inglés Swinburne:

"Porque has vencido, Galileo pálido
Y el mundo se ha hecho triste con tu aliento ...

Mas he aquí que los discípulos de Juan y los Fariseos, le echan en cara lo contrario. También los fariseos en otra ocasión le echaron en cara que andaba demasiado de banqueteo (Ver Evangelio, pág. 197). Nadie en aquel tiempo lo trató de "triste", ni siquiera cuando dijo: "Mi alma está triste hasta la muerte". Lo curioso es que estos de ahora, Swinburne, Leconte de LisIe y Compañía, dicen que Cristo trajo la tristeza al mundo, y ellos no tienen ni quieren nada que ver con Cristo; y ellos SON TRISTES. "No será triste ni turbulento" -predijo el Profeta.

Una mañana en el Vaticano




Se apresta a amanecer en cittá del Vaticano. Dos guardias suizos custodian la entrada a la “Casa Santa Marta”. Sin descomponer sus tiesas y elegantes figuras, sostienen el siguiente diálogo, que traducimos al castellano.


Guardia 1: El sol no sale todavía sobre Roma,
                 y ya el primer visitante se asoma.

Guardia 2: Este siempre viene muy temprano,
                 creo que es porque se siente algo avergonzado.

G. 1: ¿Quién es, si puede saberse?
         Soy nuevo en el puesto y debo conocerle.

G. 2: Es monseñor Felé, el jefe “lefebvriano”.
        Trae siempre una sonrisa en la mano.

G. 1: ¿Es cierto lo que dicen los chimentos,
         de que Pancho y él serán como la vid y los sarmientos?

G. 2: Al obispo suizo yo lo he visto muy seguido,
        y cada vez se lo ve menos cohibido.
        Dicen que lejos de haber malos roces,
        habrá pronto entre ellos una lluvia de arroces.

G. 1: ¿Y quién viene a su lado, su nombre se me escapa?
        Sé que es un prelado muy amigo del Papa.

G. 2: Ese es monseñor Guido Pozo.
        ¿Pero amigo de Francisco? ¡No seas fantasioso!

G. 1: Atención que ya llega, ¡prudencia!

G. 1 y G. 2: ¡Buenos días, Su Excelencia!

Mons. Pozo, seguido de Mons. Felé, pasan a la Casa Santa Marta. Atraviesan un oscuro pasillo y se sientan en una salita de espera. Mons. Ganswein los recibe e intercambian frescas sonrisas, con olor a pan recién sacado del horno. Mons. Felé quiere esperar de pie, pero Mons. Pozo le insiste en que se siente. Mons. Felé busca calmar sus nervios hojeando una revista que hay sobre una mesita de mármol. Se trata de la revista dominical del diario “La Nación” de Buenos Aires. Un ejemplar de “La Revista del Papa” y otra del “Guerin Sportivo” completan la oferta.

Mons. Pozo: Su Eminencia, aguarde tranquilo,
                    Su Santidad es de verdad un amigo.

Mons. Felé: Créame que no lo dudo un solo instante,
                  lo que él hizo por nosotros en Argentina es emocionante.
                  Sé que él nos quiere ayudar contra quien fuere,
                  ¡si hasta leyó dos veces el libro gordo de Lefebvre!
                  Pero, ¿no hemos venido muy temprano?
                  Temo de verdad el molestarlo…

M. P.: Ya le dije que se quede tranquilo,
          haga de cuenta que usted es un Rabino.

M.F.: Disculpe pero no lo entiendo.

M.P.: La confianza de Francisco no necesita remiendo.

Mons. Felé: cada día más liberal






“Hay quienes dan algo a los pobres a fin de percibir ellos más, buscando riquezas so pretexto de limosna; así se cazan también las bestias y las aves, así se pescan los peces, poniendo en el anzuelo un poco de cebo”.


San Jerónimo, Carta a Nepociano.



Por más que los sitios de la Resistencia hablen e informen con objetividad y seriedad, de lo que acontece con la FSSPX y sus relaciones con Roma, los neo-faternitarios (esto es: integrantes o adherentes de la FSSPX que aceptan, impulsan, favorecen o estimulan el ralliement con Roma modernista) no quieren escuchar, no quieren abrir los ojos, no quieren pensar, no quieren admitir la verdad. Luego, ellos acusan, agreden, calumnian, repulsan. ¿Qué queda entonces sino el recurso extremo de mostrar mediante el humor la locura de su posición, de su postura de ralliement suicida y traidor?

Hay que admitirlo: Mons. Fellay parece superarse cada día más. Como preso de una locura muy parecida a la que abismó a muchos católicos durante los tiempos del nefasto concilio Vaticano 2°, predica y transmite un optimismo iluso, pueril, incoherente, infundado, absurdo. Querido lector: las citas que usted va a leer son REALES, TEXTUALES, VERDADERAS,

 emanadas de la boca políglota de Mons. Bernard Fellay, y pueden leerse o escucharse en este enlace.

Los comentarios en rojo y las imágenes los metimos nosotros.


MONS. FELLAY CONFIRMA QUE LA FSSPX BUSCA ADQUIRIR UNA IGLESIA EN ROMA.

“Hay un rumor que ha circulado en los últimos días que ha emocionado a algunos, diciendo que la Fraternidad está por comprar una iglesia con un edificio, que el papa (ininteligible) que el acuerdo con Roma está cerca. Esta noticia es falsa. Son rumores, rumores que mueven a la gente, pero la verdad vamos a verla: es verdad que nosotros buscamos una iglesia. Entonces el rumor no es falso, porque Mons. Felé admite qu sí quieren comprar una iglesia en Roma. La noticia no es falsa. ¿Por qué dice que es falsa si es verdadera? Habrá un error en cuanto a la exactitud de la iglesia en sí que la Neofraternidad desea comprar, pero no en el hecho de decir que busca una iglesia, que es el punto central. Ya tenemos una pequeñita, pero demasiado pequeña, entonces nosotros buscamos en Roma una iglesia. Esto es verdad, pero no es esta iglesia. Y la decisión está a cargo de la Congregación para los Religiosos. Porque el edificio en el cual estamos interesados es un edificio que pertenece a Hermanas y hasta ahora, desde hace dos meses, esperamos respuesta que no viene. Eso por un punto. 

DETALLES SOBRE LA FUTURA PRELATURA PERSONAL

Roma quiere dar a nosotros una estructura que corresponde lo más preciso a nuestra realidad. ¿Y cuál es nuestra realidad? Tenemos sacerdotes, tenemos obispos, tenemos fieles, tenemos prioratos, escuelas, seminarios, y lo que Roma quiere hacer es darnos una estructura que contiene todo eso. Como una diócesis. ¡Qué buena es Roma! ¡Qué bueno es Francisco! La realidad de la Fraternidad, según describe Mons. Felé, se corresponde con el número, y no con el combate de Cristo Rey. Esa es la mirada que tienen tanto Roma como Mons. Felé. Por eso Mons. Felé sólo habla de cantidades, de números, de cosas que la Fraternidad tiene, ¡lo que no tiene es vergüenza! ¡Debería leer un poco a San Atanasio, por no decir a Mons. Lefebvre!
Porque el Opus Dei no tiene como derecho un obispo. Es solamente por el buen placer del papa, él decide si no o sí hará de la cabeza un obispo. Para nosotros es así, está decidido, está escrito. Es el placer del Papa que la Fraternidad tenga un obispo. Este obispo... somos nosotros que elegimos tres personas entre la Fraternidad y que presentamos al papa para que él elija uno de los tres. Y Francisco va a elegir al más antiliberal de los tres, ¿verdad? Mejor dicho, al más liberal de los tres candidatos… ¿Y al siguiente obispo quién lo elige? El Papa liberal. 

Francisco y amigos.

También está previsto que a los otros obispos de la Fraternidad les darán obispos auxiliares en esta Prelatura. Y todo lo que existe ahora estará reconocido en todo el mundo. Y los fieles ¡también! Estarán en esta prelatura con el derecho de recibir los sacramentos y enseñanzas de los sacerdotes de la Fraternidad. ¿Ahora acaso no gozan de ese derecho? Desde hace más de cuarenta años tienen ese derecho.
Desde, podemos decir dos años y algo, lo mismo dijo en épocas de Benedicto. “Cambia, todo cambia” hay un cambio muy importante no en todo, pero en la Congregación de la fe. Esta congregación de la fe es con la cual hablamos. Y nos dicen ahora “ustedes no están obligados a aceptar la libertad religiosa, el ecumenismo, la misa nueva; usted puede mantener su posición, porque estos puntos del concilio no son tan importantes que quien los rechaza no sería católico el problema está en quien los acepta, promueve, enseña, profesa y defiende, ¿es católico? Se puede no estar de acuerdo con el concilio y mantenerse como católicos” ¿Se puede estar de acuerdo con el concilio y mantenerse como católicos? ¿Se puede adherir y enseñar y defender el concilio y permanecer como católicos? Esto es muy importante, hasta ahora siempre han dicho “ustedes necesitan aceptar todo” Ahora Roma les dice: queremos ser aceptados tal como somos: modernistas, sin que ustedes nos vengan a hablar de Cristo Rey y todas esas antiguallas perimidas...

De locos



Lea ACÁ

LIbrerías FSSPX presenta su novedad editorial



"Ayuda"



Los profesionales de la Tradición


“Presentándose como los únicos depositarios de la marca tradicional, Fellay & Co. encontraron en Bergoglio el interlocutor ideal para hacer fructificar tal renta. Ellos rinden homenaje al soberano, le reconocen la soberanía pérfida y él les concede un feudo estrafalario para los nostálgicos de la misa en latín con la capacidad de hacer lo que quieranBasta que le garanticen el buen orden, la disciplina y reconozcan su supremacía. Por su parte, los nostálgicos estrafalarios de la misa en latín utilizan el objetivo alcanzado como una prueba de que la Iglesia comienza a sanar, o más bien que está curada pues los ha acogido también a ellos”.



Leer resto en NON POSSUMUS

Destruyendo el “mito” de los “30 mil desaparecidos"



Por qué sí importa discutir la cifra


“A ver, yo he dicho toda la vida que hubo acá treinta mil desaparecidos sabiendo que no
hubo treinta mil. ¿Por qué? Porque era una consigna. Y como consigna soy libre de decir lo que tenga ganas. A mí lo que me parece con ésto es que hacer una ley que obligue a la gente a decir
eso –y si no lo dice que la sancionen–
es impedirle pensar en libertad”.

Jorge Lanata. PPT, 28-08-2016


De acá


Por Juan Carlos Monedero (h)

Importa discutir la cifra. Sí, importa mucho. “No, no discutamos la cifra, estemos en paz, busquemos la reconciliación de la Argentina, la reconciliación entre los hermanos enemistados”. A ver, hablemos claro. No puede haber reconciliación donde no hubo nunca acuerdo. ¿Qué conciliación cabe entre quienes derramaron sangre inocente y quienes fueron injustas víctimas? ¿Qué conciliación cabe entre quienes reivindican y siguen reivindicando el accionar terrorista –denominado, diplomáticamente, lucha armada– y quienes lo combatieron, en el marco de la legítima defensa, más aún, en el marco de una guerra justa?

Importa discutir la cifra. Importa discutirla porque a esta cifra la sostuvo la credibilidad de muchos: hubo personas a las que les creímos cuando juraban que hubo 30.000 desaparecidos. Les creímos cuando afirmaban, vehementemente, que esa era la cantidad. Pero esas personas –ligadas a los organismos titulados de “Derechos Humanos”– no sólo afirmaban una cifra sino que también afirmaban otras cosas. Con no menor ímpetu, aseveraron cosas en base a las cuales los argentinos hemos “reconstruido” la historia. Multitud de juicios, opiniones, veredictos, sentencias, resoluciones, etc., se desprenden de personas que sostienen la cifra de “Los Treinta Mil”.

¿Y si es una mentira?: "yo he dicho toda la vida que hubo acá 30 mil desaparecidos sabiendo que no hubo 30 mil". Entonces, forzosamente queda en jaque también la credibilidad de estos sujetos. Salvo aquellos hechos que pueden ser probados de forma independiente, necesariamente toda la reconstrucción de los años 70' se halla bajo fuego. Se desplomó esta credibilidad y, con ella, una parte sustancial de la pseudo historia que –desde Alfonsín a Macri– predomina en las cátedras y en los medios de comunicación. Si cae la cifra, cae una pata de la mesa de esta historia distorsionada. Si cae la cifra, cae todo. 

A eso le tienen miedo muchos. Exactamente por este motivo, nadie en el país desea discutir a fondo -y con todas sus consecuencias- la cifra de los desaparecidos.

Todo lo demás se puede discutir.

Se puede debatir el aborto en el Carlos Pellegrini. El número de los desaparecidos, no.

Se puede discutir si la defensa del médico fue –o no– excesiva. El número de los desaparecidos, no.

Puede haber una controversia respecto de si un hombre vestido de mujer puede competir en el Hockey con las mujeres o con los varones. Sobre el número de los desaparecidos, no, no puede haber controversia alguna.

martes, 28 de febrero de 2017

Ilusión (tango)




Letra: Dr. Victorino de la Rúa
Cantada por Aldo Pagliarani y Nely Oscar
Orquesta del maestro J. Bergoglio
Primer Bandoneón: Oscar Galarreta

De ilusión vive el corazón
tú lo sabes mi vida
de ilusión.
Te busqué oh mi amor
noche y día
con una canción,
pero tú desdeñosa decías
que no me querías
dar tu perdón.

De ilusión vive el corazón
tú lo sabes querida
de ilusión.
A tu casa volver yo quería
pero tú insistías
con la excomunión.
Dialogamos y al fin, mi vida
abriste la puerta de tu corazón
levantándome la sanción.

Hoy tus ojos me contemplan sin rencor
en el zaguán donde te miro con amor.
La piecita me has preparado en el dofón
para aceptarme tal como soy.

De ilusión vive el corazón
tú lo sabes mi vida
de ilusión.
Pronto, lo sé, está el día
cuando abrazados en plena comunión
seremos uno otra vez los dos.
De ilusión vive el corazón
tú lo sabes mi vida
de ilusión.


En la cara “B” del simple pueden escucharse dos tangos: primero, “La casita de mis viejos”, de Enrique Cadícamo, cantado por Bernardo Felé, con la orquesta del maestro Guido Pozo:


Barrio tranquilo de mi ayer,
como un triste atardecer,
a tu esquina vuelvo viejo...
Vuelvo más viejo,
la vida me ha cambiado...
en mi cabeza un poco de plata
me ha dejado.
Yo fui viajero del dolor
y en mi andar de soñador
comprendí mi mal de vida,
y cada beso lo borré con una copa,
las mujeres siempre son las que matan la ilusión.
(en un juego de ilusión repartí mi corazón.)

Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos…
locuras juveniles, la falta de consejo.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,
me recibe el viejo criado…
Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz
tan sólo me reconoció.
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